La Universidad aspira a constituirse en un modelo educativo consolidado centrado en el aprendizaje que se desarrolla a través de currícula pertinentes, flexibles, innovadoras, eficientes, acreditadas, apoyadas por la interacción y apertura al entorno regional y nacional.
La formación del estudiante es integral y armónica, procuradora de personas críticas, emprendedoras, competitivas, innovadoras, comprometidas con su realidad social y con el desarrollo del país .
La Universidad realiza sus actividades de generación y aplicación del conocimiento, con calidad y pertinencia.
Cuenta con un gobierno, administración y gestión pertinentes, flexibles, transparente, eficiente y eficaz, con políticas claras de mejora y está certificada por organismos externos de la calidad de sus procesos estratégicos. Tiene una estructura organizacional favorable al funcionamiento académico, administrativo y de gestión, así como órganos de autoridad altamente funcionales. La planeación es permanente, sistemática, integral y proporciona dirección y perspectivas a las actividades universitarias.
La Universidad es reconocida en la sociedad por sus logros en los ámbitos de acción donde participa; por la responsabilidad con que asume el proceso formativo de alumnos con características heterogéneas; por su contribución a la movilidad social y porque se anticipa a los cambios, responde rápidamente a las oportunidades y amenazas.
La Universidad se ha dotado de infraestructura física y tecnológica, y planta laboral, que responde en calidad, cantidad y pertinencia al perfil de ingreso de nuestros alumnos.